lunes, 3 de septiembre de 2007

De deporte

En España, cada día se hace más deporte. Eso es así. Antes ibas a correr o salías con la bici tope disfrazado, y cuanto menos te caía una miradita burlesca del portero. Cuanto más algún piropito por la calle.

Pero ahora no. Desde que somos europeos eso ha cambiado radicalmente. Ya no eres nadie si no practicas algún deporte. Si no estás en forma, o en proceso de llegar a ello, se te acaba la conversación en dos minutos. Se ha convertido en todo un acto social. En algunos cursos de esos para señores con corbata, te dicen que es imprescindible practicar algún deporte para alcanzar el éxito y todo ese rollo del bienestar con uno mismo. Lo que no te dicen es si tienes que quitarte la corbata antes.

Tal ha sido la expansión del deporte en nuestra sociedad, que no han dejado de salir deportes de moda año trás año, normalmente apadrinados por personajes famosos, que han hecho afición como se suele decir en el mundo del fútbol.

No hace mucho, se dió a conocer el hermano del yerno del Rey, vamos el Marichalar que anda bien, como piloto de motos de agua. Ese año los concesionarios de naútica se forraron con las motitos en cuestión. Si no habias montado en moto de agua, era como si no hubieras estado en Ikea, la misma cara de asombro.

Al siguiente año, que si el Paddle. Ale , Jose Maria Aznar vestidito como la Barbie deportista jugando al Paddle por parejas a cada rato libre que le dejaban las reuniones con Bush. Y los constructores venga poner pistas de paddle en las nuevas promociones.

Después, llegó Fernando Alonso, y entre carrera y carrera, homenaje en su pueblo, o en el pueblo de al lado, que más dá, si asturianos somos todos. Así que te encontrabas a los niños en el parvulario intentando pilotar los carritos de bebé. Y lo peor era que los padres también.

Luego el Pilates o como se llame con la Jane Fonda. Que si adivinen la edad que tengo, que si nos merecemos cuidarnos, etc... el pilates arrasando por todos lados, desde Iñaki Urdangarín hasta Juan y Medio, todos con el mallot y viendo el vídeo antes de acostarse. En forma antes de la medianoche.

Y recientemente el Golf. Te vés los todoterrenos a 150 km/h por la autopista cualquier tarde buscando el campo de Golf más cercano, para echar al menos unos hoyitos antes de recoger a los niños del Tae-Kwondo. Todo, por los constructores, que no pueden ampliar las pistas de Paddle de las urbanizaciones, y eso que gracias a la Administración pública algún campito cae dentro de la ciudad, que para correr ya está el campo.

Vamos, el despiporre. En la furia deportiva al final terminamos mezclando las churras con las merinas. Porque hombre, bien está que el método Pilates, sin ser más que gimnasia deportiva de toda la vida, un espabilado lo haya convertido en un deporte nuevo. También paso porque el frontón mezclado con el tenis, se haya adaptado a las posibilidades de los más "pequeños" poniéndolo en una pista en la que si corres un poco sin mirar te puedes partir la nariz. Pero ya por el Golf, cuya lesión más probable es un esguince de codo de girarlo mal, o una lipotimia si no utilizas el carrito eléctrico para desplazarte de un hoyo a otro, por ahí no paso. Porque con esa regla de trés, la peonza, las canicas o si me aprietan el billar deberían ser deporte olímpico. ¿O es qué no se suda yendo y volviendo a la pared a por los tacos?

Y ya, donde no puedo evitar partirme el pecho de la risa, es con el motor. Un tío, en cuclillas en una moto de agua, con el mar por delante, dandole puño, sin curvas, sin obstáculos. Emocionante. Espero que no se caiga, porque si no es para echarlo del país.

Pero cógete la Fórmula 1. Se tiran el 99,9% del tiempo hablando que si el motor, la estrategia de neumáticos, el cambio de las ruedas, la cantidad de combustible que han cargado, y luego eso sí, gana el piloto. Y si pierde, es que el motor de Ferrari alcanza más velocidad en las rectas. Pués nada, que corra más el piloto de Mc Laren al estilo Pedro Picapiedra y arreglado. Para mearse. Yo juraría que si a Bahamontes le ponías un carrito del Carrefour en la subida a Picos de Europa, no solo te ganaba la etapa, sino que te traía la compra hecha.

Desde luego, no se que entenderán algunos por "Citius, altius, fortius", pero si las olimpidadas se hubieran creado en la actualidad y no en la antigua Grecia, las calles de las pistas de atletismo se recorrían en carrito eléctrico.


La vida es una tómbola

Según la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados, en España hay aproximadamente 1,5 millones de ludópatas o jugadores patológicos. Esta cifra me parecería absurda de no ser porque feria trás feria vuelvo a asistir con absoluta incredulidad al faraónico despliegue de la tómbola de turno.

Empieza siempre por la apertura del moderno trailer - bingo ambulante que en apenas unos segundos permite pasar de un camión de los más simples a un auténtico casino que no tendría nada que envidiarle al mismísimo Bellagio o al Mirage. La secuencia continúa con el encendido de los 10.000 Watios de luz y los 3.000 de sonido que ni los Rolling Stones en su gira Voodoo Lounge (A Mick Jagger se le soltarían las costuras si lo pusieran delante de eso) .

Pero aún eso no es nada hasta que no empezamos a vislumbrar los premios que exhibe el trailer. Todo última generación. Videoconsolas, motos para niños, Jamones 5 Jotas, televisiones planas, el oso Yogui de peluche (a tamaño natural), etc. Es imposible no quedarse prendado de tal despliegue de medios. Y eso si, todo absolutamente certificado CE.

Ahora, que si con eso no te pones a la cola a comprar los boletos, esperate a que se ponga a los mandos de la operación el tombolero. No hay un personaje tal que sea capaz de estar tantas horas repitiendo tantas frases sin sentido ( bueno, quizás Hugo Chavez si, pero no he tenido el placer). Y cómo rima, vaya Usted a ver cómo rima, asonante, consonante, sin importarle el material. Que si toca año de "Chochona", pués que se preparen los de Jijona o Gerona que allí caen todas. Que si es de "DeuVeDé", pués a cebarse con los verbos de la segunda conjugación. Pero si ya se lo ponemos fácil con la "Televisión", pués a lucirse. Románticos, como Gustavo Adolfo Béquer.

Y después no me extraña, a todos se les pone una voz nasal que entre la velocidad del discurso, la calidad del micrófono, y la música envolvente, no hay casi quién se la diferencie de la de Barry White. Me imagino a Marisol cantando esa de "La vida es una tómbola" con voz tipo Mark Knopfler a las 7 de la mañana y después de toda una noche de jarana. Vamos, que se le quitaba el rubio de la impresión.

Nunca podré olvidar aquella noche en las fiestas de Padrón ( Cela, Q.E.P.D., debió ser tombolero de joven) que pasamos tomándonos unos helados delante de una tómbola y aquel maravilloso tombolero, mezcla de Angel Cristo y Buenafuente, que con las cuerdas vocales hechas papillas, se apretó entre pecho y espalda todo el show nocturno sin dejar un sólo segundo de silencio por megafonía, deleitandonos con frases míticas como "Y otro televisor, que se lleva este Señor". Porque llevabamos los helados, que si no, compramos.