lunes, 15 de octubre de 2007

Ya no se puede comer de ná


Hubo un tiempo en que comer pan, además de ser de pobres, era muy malo para la dieta. Exceso de hidratos de carbono. Durante un tiempo, un vaso de vino al día era mejor que un vaso de leche. La leche tampoco estuvo bien vista, porque el exceso de calcio jorobaba los huesos. La carne, te dejaba el intestino destrozado, el pescado azul, demasiada grasa, y así una lista interminable. Bastaba que el Dr. Grijander o un prestigioso laboratorio clínico de Wisconsin sacara a la luz un nutrido informe lleno de pruebas clínicas a favor o en contra de tal producto y ¡zas! como por arte de magia, 2 días más tarde te veías a las señoras mayores en el mercado evangelizando a las vecinas y al tendero con cara de perro tirar el cargamento de morcillas del pueblo y poniendo las alitas de pollo a mitad de precio.


Y de comer todo lo que nos traían nuestros padres del pueblo, sin tener la más remota idea del brutal impacto energético que nos iba a producir o de si las especias que contenían eran malas para la intolerancia al gluten, hemos pasado en muy poco tiempo a mirar todos los prospectos del super y a manejar las hojas de cálculo de las calorías por cada 100 gramos como si nada. Vamos, que al final terminamos por no poder comer de nada.


Pero lo mejor es que algunos se lo creen a pies juntillas. Y terminan metiéndose al cuerpo un biomanan como comida, galletas de arroz a media tarde y un pomelo por la noche "pá desengrasar". Y no es que piense yo que eso esté mal, pero es que se les queda una cara de apio muy poco saludable oye.


Y ahora ya todo el mundo sabe que la dieta mediterránea es la mejor. Justo ahora que tenemos inundados todas las ciudades de McDonalds, KFC, ... Aunque por suerte, estos han puesto en sus cartas "menús mediterráneos", con todo lo de siempre y una ensalada con salsa mediterránea (que suele tener más calorías que un Big Mac doble con queso cheddar). Eso justito ahora que tenemos el índice de obesidad infantil más alto de toda nuestra historia. Pero que sea todo por cuidar de nuestra alimentación.


Por cierto, que ahora comer pan es bueno otra vez. Pá habernos matao.

Blog Action Day

No solemos guiar nuestras vidas por las "cadenas solidarias" o los pasa la bola, pero en este caso, y dado de que somos bloggers de corta edad merece la pena escribir unas lineas para reivindicar un espacio en el mundo digital para la defensa de la naturaleza, y, por supuesto, un espacio permanente de defensa del medio ambiente en el mundo real.

Sólo por el planeta Tierra, esa pequeña y delicada burbuja espacial en la que viajamos no sabemos muy bien a donde, porque quizá el destino sea el propio viaje.


lunes, 3 de septiembre de 2007

De deporte

En España, cada día se hace más deporte. Eso es así. Antes ibas a correr o salías con la bici tope disfrazado, y cuanto menos te caía una miradita burlesca del portero. Cuanto más algún piropito por la calle.

Pero ahora no. Desde que somos europeos eso ha cambiado radicalmente. Ya no eres nadie si no practicas algún deporte. Si no estás en forma, o en proceso de llegar a ello, se te acaba la conversación en dos minutos. Se ha convertido en todo un acto social. En algunos cursos de esos para señores con corbata, te dicen que es imprescindible practicar algún deporte para alcanzar el éxito y todo ese rollo del bienestar con uno mismo. Lo que no te dicen es si tienes que quitarte la corbata antes.

Tal ha sido la expansión del deporte en nuestra sociedad, que no han dejado de salir deportes de moda año trás año, normalmente apadrinados por personajes famosos, que han hecho afición como se suele decir en el mundo del fútbol.

No hace mucho, se dió a conocer el hermano del yerno del Rey, vamos el Marichalar que anda bien, como piloto de motos de agua. Ese año los concesionarios de naútica se forraron con las motitos en cuestión. Si no habias montado en moto de agua, era como si no hubieras estado en Ikea, la misma cara de asombro.

Al siguiente año, que si el Paddle. Ale , Jose Maria Aznar vestidito como la Barbie deportista jugando al Paddle por parejas a cada rato libre que le dejaban las reuniones con Bush. Y los constructores venga poner pistas de paddle en las nuevas promociones.

Después, llegó Fernando Alonso, y entre carrera y carrera, homenaje en su pueblo, o en el pueblo de al lado, que más dá, si asturianos somos todos. Así que te encontrabas a los niños en el parvulario intentando pilotar los carritos de bebé. Y lo peor era que los padres también.

Luego el Pilates o como se llame con la Jane Fonda. Que si adivinen la edad que tengo, que si nos merecemos cuidarnos, etc... el pilates arrasando por todos lados, desde Iñaki Urdangarín hasta Juan y Medio, todos con el mallot y viendo el vídeo antes de acostarse. En forma antes de la medianoche.

Y recientemente el Golf. Te vés los todoterrenos a 150 km/h por la autopista cualquier tarde buscando el campo de Golf más cercano, para echar al menos unos hoyitos antes de recoger a los niños del Tae-Kwondo. Todo, por los constructores, que no pueden ampliar las pistas de Paddle de las urbanizaciones, y eso que gracias a la Administración pública algún campito cae dentro de la ciudad, que para correr ya está el campo.

Vamos, el despiporre. En la furia deportiva al final terminamos mezclando las churras con las merinas. Porque hombre, bien está que el método Pilates, sin ser más que gimnasia deportiva de toda la vida, un espabilado lo haya convertido en un deporte nuevo. También paso porque el frontón mezclado con el tenis, se haya adaptado a las posibilidades de los más "pequeños" poniéndolo en una pista en la que si corres un poco sin mirar te puedes partir la nariz. Pero ya por el Golf, cuya lesión más probable es un esguince de codo de girarlo mal, o una lipotimia si no utilizas el carrito eléctrico para desplazarte de un hoyo a otro, por ahí no paso. Porque con esa regla de trés, la peonza, las canicas o si me aprietan el billar deberían ser deporte olímpico. ¿O es qué no se suda yendo y volviendo a la pared a por los tacos?

Y ya, donde no puedo evitar partirme el pecho de la risa, es con el motor. Un tío, en cuclillas en una moto de agua, con el mar por delante, dandole puño, sin curvas, sin obstáculos. Emocionante. Espero que no se caiga, porque si no es para echarlo del país.

Pero cógete la Fórmula 1. Se tiran el 99,9% del tiempo hablando que si el motor, la estrategia de neumáticos, el cambio de las ruedas, la cantidad de combustible que han cargado, y luego eso sí, gana el piloto. Y si pierde, es que el motor de Ferrari alcanza más velocidad en las rectas. Pués nada, que corra más el piloto de Mc Laren al estilo Pedro Picapiedra y arreglado. Para mearse. Yo juraría que si a Bahamontes le ponías un carrito del Carrefour en la subida a Picos de Europa, no solo te ganaba la etapa, sino que te traía la compra hecha.

Desde luego, no se que entenderán algunos por "Citius, altius, fortius", pero si las olimpidadas se hubieran creado en la actualidad y no en la antigua Grecia, las calles de las pistas de atletismo se recorrían en carrito eléctrico.


La vida es una tómbola

Según la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados, en España hay aproximadamente 1,5 millones de ludópatas o jugadores patológicos. Esta cifra me parecería absurda de no ser porque feria trás feria vuelvo a asistir con absoluta incredulidad al faraónico despliegue de la tómbola de turno.

Empieza siempre por la apertura del moderno trailer - bingo ambulante que en apenas unos segundos permite pasar de un camión de los más simples a un auténtico casino que no tendría nada que envidiarle al mismísimo Bellagio o al Mirage. La secuencia continúa con el encendido de los 10.000 Watios de luz y los 3.000 de sonido que ni los Rolling Stones en su gira Voodoo Lounge (A Mick Jagger se le soltarían las costuras si lo pusieran delante de eso) .

Pero aún eso no es nada hasta que no empezamos a vislumbrar los premios que exhibe el trailer. Todo última generación. Videoconsolas, motos para niños, Jamones 5 Jotas, televisiones planas, el oso Yogui de peluche (a tamaño natural), etc. Es imposible no quedarse prendado de tal despliegue de medios. Y eso si, todo absolutamente certificado CE.

Ahora, que si con eso no te pones a la cola a comprar los boletos, esperate a que se ponga a los mandos de la operación el tombolero. No hay un personaje tal que sea capaz de estar tantas horas repitiendo tantas frases sin sentido ( bueno, quizás Hugo Chavez si, pero no he tenido el placer). Y cómo rima, vaya Usted a ver cómo rima, asonante, consonante, sin importarle el material. Que si toca año de "Chochona", pués que se preparen los de Jijona o Gerona que allí caen todas. Que si es de "DeuVeDé", pués a cebarse con los verbos de la segunda conjugación. Pero si ya se lo ponemos fácil con la "Televisión", pués a lucirse. Románticos, como Gustavo Adolfo Béquer.

Y después no me extraña, a todos se les pone una voz nasal que entre la velocidad del discurso, la calidad del micrófono, y la música envolvente, no hay casi quién se la diferencie de la de Barry White. Me imagino a Marisol cantando esa de "La vida es una tómbola" con voz tipo Mark Knopfler a las 7 de la mañana y después de toda una noche de jarana. Vamos, que se le quitaba el rubio de la impresión.

Nunca podré olvidar aquella noche en las fiestas de Padrón ( Cela, Q.E.P.D., debió ser tombolero de joven) que pasamos tomándonos unos helados delante de una tómbola y aquel maravilloso tombolero, mezcla de Angel Cristo y Buenafuente, que con las cuerdas vocales hechas papillas, se apretó entre pecho y espalda todo el show nocturno sin dejar un sólo segundo de silencio por megafonía, deleitandonos con frases míticas como "Y otro televisor, que se lleva este Señor". Porque llevabamos los helados, que si no, compramos.


miércoles, 29 de agosto de 2007

La rubia platino

Aparca el coche frente a la puerta sin reparar en el vado. Baja con sus deslumbrante gafas y su estilizado tacón. El contonear de sus caderas, anuncio de grandes promesas, se acentúa al apoyarse sobre la acera. Con rapidez y decisión se acerca hacia la puerta y con un ademán casi imperceptible pide ayuda al dependiente, que la observa con atención. Sólo unos pasos me separan de ellos.

Al acercarse percibo su aroma, y como un felino, presto para saltar levanto la mirada, en busqueda de tan intensa percepción. Recoge con elegancia la cesta y la deposita con soltura sobre el mostrador. Su voz profunda y directa se clava en lo mas profundo de mis sentidos. Los labios del dependiente tiemblan y bajo mis propios pies, la realidad se abalanza y nos devora a los tres, dejando tan solo los restos del naufragio.

"No lo tengo suelto", le estampa al colombiano que regenta la verduleria, mientras se quita las gafas modelo telefunken y pisotea sin miramientos un albaricoque mustio con sus esparteñas de fiesta. "Me le pones todo en 2 bolsas". La cara del chaval es un poema. Trás poner los calabacines y las coles en bolsas separadas le entrega el cambio mientras ella intenta contestar con su supermóvil 3G. "¿DIGA? ¿DIGA? NO TE OIGO. ESPERA QUE SALGO A LA CALLE. Mientras agarra las bolsas sale disparada hacia la puerta en dirección a su Opel Corsa 1995 destartalado con los asientos de escaich cubiertos con camisetas de Zeltia agraria.

Mientras oigo el ruido del motor que se aleja, una vocecita me recuerda el mal que ha hecho Victoria Beckham a este país, pero que a pesar de todo tenía razón, el olor a ajo y el glamour son incompatibles.

domingo, 26 de agosto de 2007

Las colillas no son basura


Oh, sorpresa sorpresa, otro chicle pegado en el asiento del tren. Mira que despues de desayunar no me gusta comer golosinas pero con tanta gente generosa en el mundo empieza a ser difícil resistirse. Siempre he tenido curiosidad por saber por qué para un grupo importante de personas ciertos desechos no alcanzan la categoría de basura, y nunca obtienen el merecido premio de ser arrojadas a un contenedor trás su uso. Aquí van algunos de mis clásicos.

Cáscara de pipas: Que levante la mano el que no haya tirado las cáscaras en algún portal mientras charlaba con un amigo o esperaba un tren. Hasta eso, "normal", pero parece que es complicado diferenciar entre suelo y potenciales asientos, como la arena de la playa, el cesped de la piscina, el asiento del autobús, etc ...

Chicle mascado: Que divertido es ir andando por la calle y parecer el Doctor House porque se te ha pegado en la suela del zapato o encontrartelo justo en el asiento donde te ibas a sentar (afortunadamente entonces, desafortunadamente si el descubrimiento se hace al levantarse). Parece que el hecho de que haya pasado por la boca no es mérito suficiente para considerarse basura estándar. Me pregunto también si algunas casas estarán llenas de chicle mascado como si fuera "Charlie y la Fábrica de Chocolate", pero en versión aliento fétido.

Salivazo: Este si que es de pura raza hispánica. No hay cosa mejor que ir andando por la calle, escuchar el gorgojeo previo que precede a la explosión del geyser y buscar refugio a cubierto porque uno nunca está seguro de por donde caerá.

Uñas de las manos: De lo más musical. Pocas veces se asiste a un espectáculo tan gratificante como el sonido del cortauñas de fondo y la despreocupada actitud de quién se sabe libre de una pesada carga. Además ni mancha ni contamina, que más se puede pedir.

Lata de cerveza: Oye, no la vas a ir guardando toda la noche. Te impediría seguir pidiendo más. Eso si, hay que dejarla si es posible entre las ruedas de algún coche aparcado, porque de esa forma evitamos el impacto visual y de paso cuando el coche arranque nos ahorramos el reciclaje.

Colillas: Este es mi favorito, porque como dice una amiga mía, las colillas no son basura en ningún país. No hay nada más agradable que sentarse en una playa de levante con los niños, y a pocas palas que lleven te montan una tabacalera en diez minutos. Pero eso no es nada si lo comparamos con las montañas que se elevan a las puertas de los edificios de oficinas, ahora que la ley no deja fumar en el interior.

martes, 21 de agosto de 2007

Antena 3 - Sucesos

Cada día alucino más con las noticias que nos lanzan a través de los medios de comunicacíón tradicionales, especialmente la televisión. Es arrancar el telediario y en un minuto tienes un terremoto aquí, unas inundaciones nunca vistas allá, incendios incontrolables acullá y un psicópata asesino detenido trás tirotear a más de 20 personas. Lo que más me impresiona es la redacción de la noticia. Habitualmente suele ser algún país del globo que cuesta situar en el mapa (salvo el psicópata que siempre es en EEUU, como si aquí no tuvieramos psicópatas de pura raza) y suelen acompañarse de imágenes de archivo que rara vez suelen coincidir con la noticia. Vienen siempre comentadas con algún tipo de cifra difícil de valorar, como que se han visto afectadas 10 millones de personas (que sería mucho en España, pero en China es como una ciudad pequeña de una región apartada) y suelen se las más grandes jamás vividas en el pais X en los ultimos Y años. Vamos, como no decir nada.

Aunque la palma de las noticias que acojonan se la lleva Antena 3. Sus informativos suelen tener dos partes: La de las catástrofes naturales y sucesos, y la del fútbol, que con un extraordinario alarde de imaginación llaman "Deportes". En realidad hay veces que no se cual da mas miedo porque cuando sacan las declaraciones de algún futbolista licenciado de la vida dan ganas de salir corriendo. A lo que iba, que los sucesos modelo "A3" son de lo más espeluznantes. Si es una catástrofe natural, aparte de ponerte fotos todo el rato de niños chinitos o ecuatorianos que se los lleva la corriente o van huyendo de sus casas porque viene el volcán, te machacan con otras catástrofes asociadas ocurridas con anterioridad. Por ejemplo, si ocurre un terremoto en Japón, inmediatamente te la relacionan con las inudaciones en Centroeuropa y con la terrible sequía en el sur de Namibia. No es de extrañar que hasta los cerebros más despiertos queden atrapados en el mapamundi buscando Namibia en Indochina, y ahora se explica que haya tantos japoneses en Suiza, como no me habré dado cuenta antes.

Pero afortunadamente, trás meterte el canguelo en el cuerpo todo termina en un final feliz. Que si es el cambio climático, que si todos debemos ahorrar agua, que no utilicemos el coche, que si la calefacción más baja, y ya con eso tranquilos, conciencias limpias. Y si no les parece suficiente inmediatamente se comienza una campaña supersolidaria por los niños guatemaltecos encabezada por Arturo Fernández y Arantxa del Sol para recaudar fondos y poder enviarles lápices y ordenadores para que accedan a Internet que es lo que más necesitan. Y ya después de eso puedes ver las declaraciones de Luis Aragonés sobre que le parece el enfado de Etoo con la frente muy alta y el deber cumplido. Que a solidarios y a meapilas, no nos gana nadie.

Y si todo esto no te da miedo, pués espera al més de Agosto que verás lo que es bueno. Como no están ni los políticos ni sus muñegotes, y hasta a los futbolístas se los llevan de concentración para que no hablen pués ya ni te cuento. Hace dos veranos, las medusas, que invadían España por el Levante y a modo de "La Guerra de los Mundos" saltaban a la arena, se comían tu bocadillo de tortilla, se bebían tu botellín de mahou y te raptaban a los niños. El verano pasado, las pateras intentandólo desde las costas atlánticas con flotas organizadas y medios de información apoyados por internet como los yanquis (pobreticos). Y este verano ya te rilas, 2.000 rumanos que dentro del territorio nacional acampan a las afueras de cualquier pueblo de la meseta, y con agua o sin ella reclaman el territorio para sí.

La lectura más inquietante de todo esto es si realmente los medios de comunicación nos inundan con noticias aterrorizantes e inconscientemente somos la masa la que estamos deseando que nos lo sirvan a todas horas porque es lo que más nos llena espiritualmente (por lo que enchufamos como zombies la televisión cada día y al final los medios cobran por ello), o si es todo un complot de los poderes fácticos para meternos el miedo en el cuerpo y que nos dobleguemos a la tutela de lo socialmente establecido, aceptando sus reglas, su moral, sus creencias, y no pensemos en nada más que en tener nuestro pellejo a salvo y nuestra despensa llena.

En fin, yo no se contestar a esa pregunta, pero lo que si se es que cada vez que veo los dientes de Ronaldiño en primera plana, deseo con todas mis fuerzas que los 2.000 rumanos vengan y me lleven con ellos.

Científicos y cachas

El otro día leí en un prestigioso periódico de divulgación general que William L. Petersen (el actor que encarna al personaje de Gil Grissom en la serie norteamericana C.S.I. Las Vegas) ingresa la espeluznante cantidad de 500.000 Dólares americanos por cada episodio que rueda. C.S.I. es una serie cuanto menos curiosa; tienen a su disposición medios y recursos para realizar pruebas científicas en cada caso que los sitúan a un nivel entre la vanguardia tecnológica y los dispositivos que el Comandante Kirk utiliza en Star Trek. Sin embargo muchos de los casos terminan por resolverse porque el asesino suele ser descuidado y se deja de una forma sutil el cuchillo de la matanza debajo de la cama o en la mesita de noche. Si esto no es así interviene Grisson identificando un bicho patudo que no ha visto en su vida pero recuerda haberlo estudiado en un libro que nadie ha leido más que él, y por el tamaño de sus antenas determina que el malo es J.S., te da su dirección actualizada, su número de carnet de conducir y la marca de condones que usa. Eso si que vale 500.000 dólares.

En el otro extremo tenemos a David Caruso (Horatio Caine en C.S.I. Miami). Mr Caruso debe ganar bastante menos que su homologo de Nevada, y es que su aportación más relevante a la resolución de los casos es su ya archifamoso giro de cuello sincronizado con la retirada de las gafas de sol. Dicen que aprendió interpretación viendo la saga de Rambo. Este personaje es bastante menos leido que Grissom, y eso se debe de notar. Miami es una ciudad muy mala para la lectura, no hay mas que ver a Enrique Iglesias (aunque conozco una tienda de Chueca donde Enrique Iglesias en un póster sujeta un libro y te pide que leas, supongo que para no ser como él).

Otra de las grandes diferencias entre Miami y Las Vegas es la cantidad de carne que despliegan en la primera. Parece que todas las titis que no están en las estadísticas de sobrepeso de los EEUU las han puesto allí. Tengo un compañero de trabajo que sólo le gusta la serie de Miami ("Pero chaval, ¿tu me has visto a mi cara de científico?"), aunque dice que es por la luz y por el ambiente latino.

Aunque lo que de verdad me fascina de estas series de éxito es como son capaces de modelar los personajes conforme pasan las temporadas adaptándolos a la demanda de la audiencia. Por ejemplo, cuando un personaje pierde gancho, lo fulminan, y si lo gana lo pasan a un papel de mayor protagonismo. Las pruebas más evidentes suelen ser los cambios físicos, como por ejemplo el aumento sospechoso de musculatura de los chicos que encajan bien; veáse a George Eads (Nick Stokes en Las Vegas), o a Jonathan Togo (Ryan Wolfe en Miami). Aunque la palma se la lleva Hill Harper (Sheldon Hawkes, el forense negro de NY) que trás trabajar en el sotano destripando fiambres lo ascienden a C.S.I. y lo dejan salir a la calle. Eso sí armado de pechos hasta los dientes.


domingo, 19 de agosto de 2007

Eugenio Salvador



Centro comercial en el més de Agosto. Dos tipos de visitantes. Tipo A: Señor de mediana edad con bermudas, zapatos de vestir sin calcetines y polo o camisa de cuadros con un cocodrilo, un caballo, o unas iniciales de marca cosidas. Tipo B: Jóvenes (o no tan jóvenes) turistas con ropa cómoda como pantalones cortos, camisetas, zapatillas de deporte, mallas deportivas, bikinis, etc...

Esto me recuerda a la visita que realizamos hace poco al museo Dalí de Figueres. Dos tipos de visitantes. Tipo 1: Persona normal. Tipo 2: Veraneante que clava la sombrilla a primera hora en la playa y con el mismo equipamiento se va a culturizarse.

Haciendo memoria, en el museo Dalí no son muy exigentes con el público. Esto está bien, no te dan un recorrido para realizar, por lo que los visitantes van andando como pollos sin cabeza. Tampoco establecen un límite a la capacidad del museo, porque valiendo cada entrada 12 Euros cualquiera deja gente en la calle. Además, no es que pidan etiqueta, porque siendo el público que reciben en verano el que es, no nos vamos a poner finos, pero al menos podían pedir que la crema bronceadora se la pusieran al salir del museo, y no al entrar, que dentro está casi todo cubierto y es poco probable quemarse la piel.

Aunque bien pensado, y desde una perspectiva global, el ambiente que se crea es casi más surrealista que el propio museo en sí. Sobre todo si añades el subconjunto de turistas rusas que entran al museo dispuestas a hacerle fotos a las tazas de váter; a las de Dalí y a las propias del museo, estupendísimas ellas, arregladas, maquilladas con tacón de 10 cms y con el bikini en toda regla, preparadas para salir y darse el chapuzón diario como está mandao.

Con todo, me parece sorprendente que si un museo está lleno y un centro comercial también en pleno agosto, ¿cómo es posible que la ocupación hotelera del levante esté al 100%? ¿De donde sale toda la gente que hay en Benidorm en verano? Desde luego es un misterio sin resolver. Ya me gustaría ver aquí a Mulder y a Scaley echando cuentas y calculando cuanta gente nueva aparece en verano que durante el invierno no sale a ningún sitio.

Aunque lo mejor, volviendo al centro comercial, es ver probarse una superchaqueta de Purificación García que queda ideal de la muerte, sobre unos culottes ciclistas con más kilometros que el baúl de la Piquer. Y la cara de irrisión de las dependientas al presenciar la escena, sobre todo teniendo en cuenta que al contrario que Henry Ford, que estaba convencido de que sus empleados debían ganar lo suficiente para poder pagar los coches que ellos mismo fabricaban, creo que las estupendas de las tiendas de moda luego compran en Inditex. Si esto no es surrealismo que baje Dalí y lo vea.

sábado, 18 de agosto de 2007

Conexiones inesperadas



Esta noche, mientras nos tomabamos unos quinticos en Miraflores de la Sierra, he tenido una visión.
El bar donde estabamos es uno de esos bares que no puedes evitar guardar en la memoria. No solo por su aire taurino y flamenco; ni siquiera por el percal que se mueve entre los toneles, sino por el aroma de otros tiempos que traen las fotos que cuelgan de sus paredes. Y es que ver al mismo nivel a Camarón, genio y mito del flamenco y la raza gitana, y a Ernesto Guevara "el ché" con güayabera y en Sierra Maestra, hace que un cosquilleo te recorra la espalda desde el cuello hasta la cola de caballo.
Aunque no escribiría esto, de no ser porque al ir a abonar nuestras consumiciones, tras la barra y por un momento, a la voz de "dos botijos, son 2 Euros con 40 majo", el dueño del bar ha logrado con sus pelos largos de gitano y su barba de revolucionario que, por unos segundos, la distancia entre el Ché, Camarón y él mismo se redujera a apenas unos metros y, que mi subsconsciente pintara a los tres en el mismo rincón donde nos encontrabamos, por unos momentos, tomando unos botellines de Mahou.

jueves, 16 de agosto de 2007

Quemamos los libros


Como en la famosa plaza de Bebel, quemamos el papel y cambiamos el lapiz por el teclado qwerty.

Espero que esto de colgar fotos sea tan fácil como parece.

A ver si nos dura la euforia y compartimos todo ese "selebro" y conocimientos que tenemos.

Un día cualquiera

Un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad ...

Vamos a convertir este pequeño blog en nuestra ventanita al mundo digital. Y después ya veremos.