martes, 21 de agosto de 2007

Científicos y cachas

El otro día leí en un prestigioso periódico de divulgación general que William L. Petersen (el actor que encarna al personaje de Gil Grissom en la serie norteamericana C.S.I. Las Vegas) ingresa la espeluznante cantidad de 500.000 Dólares americanos por cada episodio que rueda. C.S.I. es una serie cuanto menos curiosa; tienen a su disposición medios y recursos para realizar pruebas científicas en cada caso que los sitúan a un nivel entre la vanguardia tecnológica y los dispositivos que el Comandante Kirk utiliza en Star Trek. Sin embargo muchos de los casos terminan por resolverse porque el asesino suele ser descuidado y se deja de una forma sutil el cuchillo de la matanza debajo de la cama o en la mesita de noche. Si esto no es así interviene Grisson identificando un bicho patudo que no ha visto en su vida pero recuerda haberlo estudiado en un libro que nadie ha leido más que él, y por el tamaño de sus antenas determina que el malo es J.S., te da su dirección actualizada, su número de carnet de conducir y la marca de condones que usa. Eso si que vale 500.000 dólares.

En el otro extremo tenemos a David Caruso (Horatio Caine en C.S.I. Miami). Mr Caruso debe ganar bastante menos que su homologo de Nevada, y es que su aportación más relevante a la resolución de los casos es su ya archifamoso giro de cuello sincronizado con la retirada de las gafas de sol. Dicen que aprendió interpretación viendo la saga de Rambo. Este personaje es bastante menos leido que Grissom, y eso se debe de notar. Miami es una ciudad muy mala para la lectura, no hay mas que ver a Enrique Iglesias (aunque conozco una tienda de Chueca donde Enrique Iglesias en un póster sujeta un libro y te pide que leas, supongo que para no ser como él).

Otra de las grandes diferencias entre Miami y Las Vegas es la cantidad de carne que despliegan en la primera. Parece que todas las titis que no están en las estadísticas de sobrepeso de los EEUU las han puesto allí. Tengo un compañero de trabajo que sólo le gusta la serie de Miami ("Pero chaval, ¿tu me has visto a mi cara de científico?"), aunque dice que es por la luz y por el ambiente latino.

Aunque lo que de verdad me fascina de estas series de éxito es como son capaces de modelar los personajes conforme pasan las temporadas adaptándolos a la demanda de la audiencia. Por ejemplo, cuando un personaje pierde gancho, lo fulminan, y si lo gana lo pasan a un papel de mayor protagonismo. Las pruebas más evidentes suelen ser los cambios físicos, como por ejemplo el aumento sospechoso de musculatura de los chicos que encajan bien; veáse a George Eads (Nick Stokes en Las Vegas), o a Jonathan Togo (Ryan Wolfe en Miami). Aunque la palma se la lleva Hill Harper (Sheldon Hawkes, el forense negro de NY) que trás trabajar en el sotano destripando fiambres lo ascienden a C.S.I. y lo dejan salir a la calle. Eso sí armado de pechos hasta los dientes.


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